¡Oh, mi señora! ¿Es sólo una quimera o hueles a sangre? Ya deslizas en tu andar los fragores y la huella de la muerte, impúdica y leve entre tus palmas. El espíritu del tigre flamea en tus ojos, glauco. . ALON LISCHINSKY
Sábado, 06 de Noviembre de 2004 15:35. #. Tema: POEMAS.